La película, con música de la banda en directo, cuenta la historia de un niño que quiere ser almadiero
Marian Zozaya. Diario de Noticias - Domingo, 2 de Mayo de 2010. Foto: Sonia Senosiain
Pasaban diez minutos de las ocho de la tarde, cuando a la voz del presentador y miembro de la banda, Luis Sola, comenzó en el Auditorio del Carmen la presentación de Tramos, espectáculo del periodista sangüesino Miguel Ángel Antoñanzas, con música del compositor Carlos Etxeberria para la Banda Municipal de Música de Sangüesa.
Una hora antes, los aledaños del auditorio eran una mezcla de sabores de aquí, migas y vino, y de costumbres del otro lado del Atlántico. Se extendió la alfombra roja y Sangüesa se convirtió en un pequeño Hollywood por donde desfilaron, primero los cuarenta y cinco miembros de la banda, después los actores, director y compositor, que previamente llegaron en un Tiburón.
Comenzó la sesión fotográfica, en la que posaron por parejas, familias y amigos. La última imagen, antes de comenzar el espectáculo, la de la gran familia de Tramos. El montaje gustó y divirtió a todos los que se acercaron a la entrada. "Es lo que pretendemos", aseguró el director. "Queríamos compartir con Sangüesa este momento tan especial para nosotros", añadió.
Con los lógicos nervios del estreno, se cruzaban actores con músicos, vestidos para la ocasión elegantes unos, otros en consonancia con la temática de la película. Ambientada en los primeros años cuarenta en Burgui, Tramos narra las andanzas de Martín, un niño de 13 años, cuyo mayor deseo es bajar en almadía desde su pueblo, en Roncal, hasta Sangüesa. "Es un tema muy navarro, muy de aquí, de Sangüesa, unido a la fiesta de la almadía", destacaba Antoñanzas.Finalizada la sesión para el recuerdo, se llenaron las 235 butacas del aforo y los músicos ocuparon sus posiciones. Arrancó el sueño hecho realidad creado para la banda de Sangüesa por el compositor Carlos Etxeberria. El reto de sincronizar la música con la imagen y la novedad de estrenar en casa su propia partitura. El viernes 30 la habían interpretado satisfactoriamente en Burgui. El proyecto llevado a cabo "con ilusión, esfuerzo y sacrificio", en palabras de Luis Sola, se abrió paso con los primeros acordes, bajo la batuta del director, Jokin Borromeo.
Sesenta minutos de música e imágenes para comprender historias del pasado, y sobre todo, para disfrutar.